martes, 6 de enero de 2009

3 de agosto: Malbork - Kaunas - Klaipeda

Nos despertamos y seguimos en el mismo sitio! Desayunamos acompañados por algunas abejas, desmontamos el campamento, algunos se duchan de nuevo (previendo que pasará en los próximos días...), hacemos algunos retoques a la furgoneta y partimos hacía el siguiente destino: Kaunas.


El plan es ir hacía el norte por la costa oeste, pero Kalingrado está en medio y hay que rodearlo, por lo que aprovecharemos para visitar Kaunas. De Malbork a Kaunas hay 470Km, pero por el estado de las carreteras en el norte de Polonia nos estaremos todo el día en ruta. A las 10 salimos de Malbork. Durante toda la mañana hacemos algunas paradas en lagos y estaciones de servicio para estirar las piernas, beber, desbeber y cambiar los sitios.



En algún punto de Polonia nos encontramos un cartel anunciando pollos por 9 dracmas. Nos decidimos rápido, damos la vuelta y paramos a comer. El restaurante resulta ser sorprendentemente bueno y el menú incluye una sopa y ensalada, aunque de nuevo cientos de abejas nos acompañan durante la comida.



Restaurante: cerca de Zelwagi, norte de Polonia - Mapa

Visitamos el lago enfrente del restaurante, discutimos si bañarnos o no y cuando lo descartamos partimos de nuevo hacía Kaunas.



El viaje se hace largo y nos entretenemos con todo lo que podemos.



Teorizamos que Koniec significa Peligro o Cuidado.

A las 6 de la tarde llegamos a la frontera con Lituania, pero aun nos quedan 100 kilómetros para llegar al destino. Por suerte las carreteras mejoran, pero el tiempo empeora.


Por fin llegamos a Kaunas, buscamos el centro de la ciudad y empieza a llover. Esperamos un rato y decidimos seguir con la visita. Las calles están desiertas por la lluvia y por ser domingo tarde.



Vemos la plaza principal con su iglesia, los dos ríos que rodean la ciudad y el castillo. En general no nos gusta. Ruben pregunta a algunas nativas sobre qué ver en la ciudad. Algunas de ellas asustadas cojen el bolso cuando se les acerca, otras se le insinuan, pero Rubén decide no dejarnos colgados al resto. "Si no he follao en Kaunas es porque no he querido!" dice...




Se nos hace tarde para cenar teniendo en cuenta las costumbres europeas y decidimos buscar un restaurante. En una de las guías nos sugieren el Zeppelino: plato típico de Lituania que consiste en un gnocci gigante relleno de carne. Lo vemos en la carta de un restaurante que nos recomienda una de las amigas nativas de Rubén y entramos justo antes de que cierren la cocina. Nos pedimos un Zeppelino para cada uno y otro plato típico para compartir.



Restaurante: Berneliu Uzeiga - Valanciaus 9, Kaunas - Mapa

Salimos del restaurante y vemos que no hay nada mas que hacer o ver en Kaunas, por lo que decidimos aprovechar las horas que nos quedan antes de ir a dormir para hacer mas kilómetros hasta la siguiente parada: Klaipeda - 220Km. Llegamos a ultima hora, buscamos un sitio tranquilo para dormir que acaba siendo un parking relativamente vacío en el centro del pueblo y montamos el campamento.


domingo, 4 de enero de 2009

martes, 30 de diciembre de 2008

2 de agosto: Jena - Malbork

Seguimos de ruta toda la noche haciendo turnos, rodeamos Berlin y cruzamos la frontera con Polonia, donde empezamos a encontrarnos carreteras bastante malas que nos retrasan.


Al mediodía estamos llegando a nuestro primer destino: Malbork.



Llegamos al pueblo y nos proponemos buscar el centro turístico, un camping y el castillo. No encontramos el centro turístico, pero encontramos un "camping/parking" al lado del castillo, a las afueras del pueblo. Entramos y el vigilante nos dice "pay now pay now". Pagamos por una noche.

El camping es bastante feo y hay poca gente. Montamos el campamento, hacemos unas cervezas, nos duchamos, acompañados por unas cuantas arañas, y preparamos un plato de pasta mientras nos atacan varias abejas. Al preparar la tienda nos encontramos el primer gran problema del viaje: no tenemos el cable de corriente de los hinchadores para las colchonetas. MacGaby i MacVini lo solucionan con un par de cables y una brida.



Poco después iniciamos la primera visita turística del viaje, al Castillo de Malbork, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.


Pagamos la entrada y vemos el castillo. No es tan espectacular como parece y para acceder a algunas partes del castillo hacen pagar de nuevo. Nos hacemos unas cuantas fotos posando...


Cuando salimos del castillo decidimos ir al centro turístico del pueblo para cenar. Guiados por el GPS, un plano y algunos nativos que no hablan inglés, deducimos que no existe el centro turístico, por lo que entramos a la primera pizzería que encontramos. Dudamos un buen rato sobre los precios de las pizzas, si son porciones o si están en Euros. Finalmente nos creemos que los precios están en Zlotys (aka dracmas) y que una pizza entera cuesta 3€.



Nos hartamos de pizza y cerveza y decidimos volver al camping. De camino, entre el castillo y el río, encontramos un bar/discoteca donde la media de edad ronda los 55 años. Se nos han acabado los dracmas en la pizzería, pero nos permiten pagar las cervezas en Euros gracias a una mediadora local.


Llegamos a la furgoneta y nos vamos a dormir. Es la primera noche que sabemos que al día siguiente nos levantaremos en el mismo sitio.



Nota: El data logger solo funcionó hasta las 10 de la mañana.

lunes, 22 de diciembre de 2008

jueves, 11 de diciembre de 2008

1 de agosto: La Jonquera - Würzburg - Jena

Kilómetros kilómetros kilómetros... la intención es cruzar rápidamente Francia. Después de perdernos por Lyón en el atasco de las 9:00, paramos para desayunar Donuts y melón.


El tiempo no es bueno, pero tenemos la esperanza de que mejore al llegar a Polonia.


Seguimos todo el trayecto haciendo turnos para dormir y conducir.


Al mediodía pasamos la frontera hacía Alemania y decidimos parar a comer en una estación de servicio. Sacamos todos los instrumentos de la furgoneta y empezamos a preparar la primera comida: Pasta al pesto en sobre y melón.


Seguimos haciendo kilómetros hasta las 9 de la noche, cuando decidimos parar a cenar alguna cosa. En el mapa vemos Würzbug marcado con dos estrellas y decidimos parar allí. El centro de la ciudad es bastante bonito y nos quedamos sorprendidos de haberla encontrado en la ruta.



Después de dar un par de vueltas, nos guían hasta una plaza con varios restaurantes y decidimos parar allí. Pedimos la primera cerveza (y la primera copa de la colección?) y cenamos tranquilamente en la terraza, recuperando fuerzas para volver a la carretera.



Vamos a buscar el coche y la furgoneta y iniciamos la ruta hacía Malbork.


A medianoche aun no hemos llegado a Berlín.